Tortillitas de Bacalao

20140324-224357.jpg

Estas tortillitas de bacalao son típicas en época de Cuaresma como estamos, pero sinceramente suelo hacerlas en cualquier época porque está muy ricas, son muy fáciles y se hacen muy rápido.

Ésta es mi forma de hacerla, el toque de la hierbabuena es cosa de mi madre, que las hacía así y le da un gusto muy muy rico, pero tiene que ser sólo eso, un toquecito de nada, unas 2-3 hojitas no más.

Con estas cantidades dan unas 60 uds, yo hago la masa, frío las que quiera en ese momento y el resto la echo en fiambreras y las pongo en la nevera para el día siguiente o lo que sea.

INGREDIENTES

250 gr bacalao desalado
Unos 500 grs de Harina de garbanzo o 800 grs de harina de trigo, es mejor la harina de garbanzo (harina especial fritos)
4 dientes ajo
1/2 cebolla
Perejil picado y 2-3 hojitas de hierbabuena muy picadita
3 huevos
1 sobre levadura química
Colorante alimentario
Sal al gusto

El bacalao yo lo compro desalado, sino está salado tendréis que desalarlo primero dejándolo en agua durante unas horas y/o toda la noche. Lo desmenuzamos bien con las manos.

Una vez desalado lo ponemos con agua hasta cubrirlo y lo cocemos hasta que blanquee. El agua de cocer el bacalao no lo tiramos, ya que lo usaremos para mezclarlo después con el resto de ingredientes.

Picamos muy pequeñito cebolla, ajos, perejil y la hierbabuena.

En un bol batimos bien los 3 huevos, y le añadimos la cebolla y demás que acabamos de picar, removemos bien. Echamos también al bol la levadura batiendo hasta que se deshaga la levadura por completo y no queden grumos. Echamos el bacalao desmenuzado y el agua de cocer éste y mezclamos todo. Por último añadimos la harina, preferiblemente harina de garbanzo (suelen venderla como harina especial para freir). Echamos un poco de colorante.

La harina hay que echarla según se vea, según vemos que necesita la masa. Las medidas son muy relativas, ya que depende del tamaño de los huevos, del agua que hayamos echado, etc.; con lo que echaremos la harina que veamos para que la masa no quede ni muy líquida ni muy seca. También tengo que decir que cuando he utilizado harina de trigo he tenido que utilizar más que harina de garbanzo.
Otra opción es mezclar ambas harinas. En realidad lo hagamos como lo hagamos en cuanto a la harina, van a salir ricas igual!

Una vez tenemos la masa lista, sólo queda dejarlas reposar un ratito, unos 15 minutos. Calentamos el aceite, y cuando esté bien caliente vamos echando en él la mezcla de las tortillitas con ayuda de una cuchara de bolas de helado, o una cuchara normal. Freímos bien hasta que doren, por ambos lados; vamos colocándolas sobre papel de cocina para que absorva el aceite y servimos bien calentitas!

Y a disfrutarlas!!

20140324-224357.jpg

Bollitos de Leche de Soja (con chocolate)

20140322-110047.jpg

Son unos bollitos parecidos a los bollicaos pero para mi gusto mucho más ricos y sanos! Ya que están hechos con leche de soja. Tengo que decir que tras mi búsqueda de una leche de soja que me gustara y cuando creía que era imposible encontrarla, dí con la de Vivesoy que está buenísima!! Sí, aunque parezca que la palabra buenísima y leche de soja sean incompatibles… Es posible! Está muy rica, y me recuerda al sabor del batido de vainilla. Así que para darle uso a la leche hice estos bollitos (rellenos de chocolate para darle un poquito de fundamento, claro…).

20140322-110042.jpg

Tenéis que probarlos, porque están muy ricos y tiernos. Es cierto que necesita bastante amasado y es mucho más fácil y cómodo con una amasadora, pero aunque no la tengáis, si tenéis un día con ganas de trabajar un poquito con las manos merecerá la pena el resultado.

INGREDIENTES:

Para la masa:
500 gr harina de fuerza
10 gr sal
50 gr azúcar
15 gr levadura fresca
200 ml leche de soja
2 huevos
125 gr mantequilla

Para el relleno:
Chocolate con leche, chocolate blanco, nocilla o nutella.

Para decorar:
1 huevo y azúcar.

Comenzamos con la masa y para ello mezclamos primero los ingredientes secos en un bol.

Calentamos un poco la leche de soja para que quede tibia y mezclamos en ella la levadura fresca deshaciéndola con las manos, lo movemos hasta que se disuelva por completo.

Añadimos la leche al bol con los ingredientes secos, y los dos huevos algo batidos con unas varillas.

Y ahora si tenemos amasadora comenzamos con ella, sino comenzaremos removiendo la mezcla con una pala madera y una vez quede una masa manejable la pasamos a la mesa donde terminaremos de amasar.

Una vez estén integrados todos los intregientes en una masa añadimos la mantequilla en pomada y seguimos amasando, hasta que se separe de las paredes del bol o no se pegue a las manos.

Una vez lista hacemos una bolita con ella y la dejamos reposar tapada con papel film unos 45 min.

Pasado este tiempo pasamos a la mesa con un poco de harina y amasamos, haciendo unos dobles y dándole unos golpecitos en la mesa a la masa. Y ahora ya la volvemos a dejar reposar, pero toda la noche y en la nevera.

Pasadas 12 horas enharinamos la mesa y volvemos a amasarla un poco, ahora será mucho más fácil y menos pegajosa al estar fría.

Dividimos la masa en porciones para cada bollito. Con estas cantidades me han salido 12 bollitos de unos 80 gr cada porción.

Cogemos una porción, hacemos una bolita y la aplastamos con la mano, ponemos dentro el chocolate, tapamos los laterales (en el vídeo se ve mejor) y procuramos cerrar bien para que no se salga el chocolate, dejando la doblez hacia abajo en la bandeja de horno.

Los dejamos en la bandeja de horno con papel de hornear y tapados con papel film para que no se resequen durante 1 hora, en este tiempo duplicarán su volumen, así que hay que dejarlos separaditos en la bandeja para que no se peguen. Por último los pintamos con un huevo batido para que cojan un bonito color, y le hacemos unos piquitos cortándolos con unas tijeras en la parte superior para que queden más bonitos (vídeo explicativo), espolvoreamos azúcar por encima de cada bollito y al horno, precalentado a 200 grados. Estarán hechos en aproximadamente 20 minutos.

Deliciosos!!!! Que los disfrutéis!!

20140322-110036.jpg

Roscos de Vino y Almendras – Receta de Mamá

20140319-225749.jpg

Estos roscos me traen tan buenos recuerdos… Solo el olor al hacerlos ya me hace sentir a mi madre de nuevo aquí. Era hacerlos allí en el campo los domingos y aún quemándonos, a todos nos faltaba tiempo para atacar e hincarles el diente.

Mi madre los solía hacer fritos, algunas veces al horno, pero fueran como fuesen desaparecían en las bocas de todos (hermanas, cuñados, niños y el que pasara por allí…).

20140319-230211.jpg

Espero que os gusten tanto como a nosotros!
20140319-225702.jpg

INGREDIENTES

100 gr de Almendras Peladas

1 vaso (unos 200 ml) de vino blanco

1 vaso (unos 200 ml)de aceite de oliva suave

1 vaso de azúcar

Anís / Matalauva

Canela

Raspadura de 1 limón

1 Cucharadita de bicarbonato

Unos 400 gr de Harina de Trigo (la que necesite)

En una sartén a fuego medio se echan las almendras peladas y se tuestan un poquito hasta que estén algo doradas. Se muelen las almendras tostadas con ayuda de una batidora de brazo y se reservan.

En otra sartén (o la misma) se pone el aceite a calentar junto al anís / matalauva para que el aceite coja el saborcito unos minutos, se aparta del fuego y se deja enfriar para pasar a un bol donde añadiremos el resto de ingredientes: vaso de azúcar, almendras molidas, bicarbonato, canela, raspadura limón y vino blanco y se mezcla todo bien. Después vamos añadiendo la harina, poco a poco hasta que quede una masa manejable. Entonces pasaremos a la mesa y amasaremos.

Se amasa añadiendo la harina necesaria hasta que la masa no se peque a los dedos, se hace una bolita con ella y se deja reposar 30 minutos.

Podemos freírlos: en una sartén con abundante aceite caliente vamos friéndolos y pasándolos por azúcar.

Podemos hornearlos: unos 10 minutos con el horno a 150 grados, no mucho porque se endurecen, y pasamos también por azúcar blanca mezclada con azúcar glass.

… Y a disfrutarlos!!

Rollos de Canela – Cinnamon Rolls

20140319-224544.jpg

rollos2

Primero de todo… Feliz día del Padre! Y qué mejor que regalar algo dulce??

Estos rollitos de canela son un pan dulce acompañado de azúcar y canela, con forma de espirales individuales, muy tiernos, que lo hacen irresistible. Eso sí, te tiene que gustar la canela, claro está (a mí me encanta…).

Según el molde que uséis, como éste de corazón, os puede quedar de distintas formas:

rollos3

Desde el primer día que los hice y los probé me quedé encantada y los he repetido y repetido y repetido porque no me canso de ellos. Eso sí, tienen un GRAN fallo; que cuando lo pruebas ya el cuerpo te pide más y más, es complicado parar. Por eso es mejor que haya más gente para comerlos y así se acaben antes y no te dejan comerlos a ti sól@!

INGREDIENTES

PARA LA MASA;
700-750 gr Harina
7 gr levadura seca de panadero
250 ml leche entera
75 gr azúcar blanco
1/2 cucharadita de sal
4 huevos (talla L)
50 gr mantequilla

PARA EL RELLENO;
150 gr azúcar moreno
120 gr mantequilla
5-6 cucharaditas de canela

PARA EL GLASEADO;
100 gr azúcar glass
4 cucharadas de nata líquida
1/2 chupito de agua

Comenzamos haciendo la masa, para ello en un bol mezclamos la mitad de la con la levadura seca.

En un cazo ponemos a calentar la leche, con el azúcar blanco, la mantequilla y la sal, hasta que la mantequilla esté derretida, pero sin que llegue a hervir. Una vez disuelta esperamos que se enfríe un poco y añadimos esto a la mezcla anterior de la harina con la levadura. Hay que ir añadiéndolo poquito a poco removiendo sin parar.

Una vez esté todo integrado vamos añadiendo los huevos, pero de uno en uno. Añadimos el primero, mezclamos bien y después el segundo, así con todos los huevos. Se amasa 3 minutos más a máxima potencia (si se hace con la Kitchen Aid como yo), sino se mezcla bien toda la masa para que no quede ningún grumito con una espátula o palo de madera.

Ahora sumamos a esto la otra mitad de la harina que dejamos antes, y seguimos amasando. Si lo hacemos a mano seguimos amasando en el bol hasta que quede una masa manejable que lo pasamos a amasar a la mesa hasta que quede una masa lisa y brillante. No añadáis más harina de la indicada aunque parezca una masa muy pegajosa, cuanto más se amase menos se pegará, pero si añadís más harina no quedarán tiernos. Para facilitar el amasado si lo hacéis a mano, untaros las manos con un poco de aceite para que no se quede pegada la masa a las manos. Terminamos haciéndole una bola a la masa y dejándola reposar con papel film durante 2 horas en algún lugar cálido de la casa. O como truco y para impacientes encended el horno a 50 grados y una vez caliente lo apagáis y con el horno apagado metéis el bol con la bola de masa a reposar ahí, con el calor residual subirá antes, probablemente en la mitad de tiempo o menos. Duplicará su volumen.

Mientras reposa la masa preparamos el relleno; para ello colocamos en un bol la mantequilla (bien fría) picada a trocitos pequeños junto con la harina, el azúcar moreno y la canela.  Y hay que mezclarlo todo bien, pero no lo hagáis a mano porque el calor de las manos hará que se derrita la mantequilla, y lo ideal es que mantenga algo de forma, así que es mejor con ayuda de 2 palos de madera o dos cuchillos y vamos machando bien hasta que no quiere ningún trozo grande de mantequilla y quede una mezcla arenosa.

Una vez que la bola de masa haya doblado su volumen la pasamos a la mesa con un poco de harina y la extendemos con un rodillo haciendo un rectángulo, colocamos sobre éste todo el relleno y hacemos un rollo con toda la masa, untando en los bordes nata con un pincel para que no se despegue.

Cortamos las esquinas que estarán más feíllas y cada rollito que iremos colocando en el molde de horno que elijamos. El molde tiene que estar engrasado con aceite o mantequilla. Una vez que llenamos el molde de rollitos (esta masa da para llenar 2 moldes de unos 22 cms cada uno) lo tapamos con papel film y lo dejamos reposar de nuevo ya que volverán a subir. Se deja reposar durante una hora en un lugar cálido, o al igual que antes hacemos la misma operación con el horno.

Una vez han subido por segunda vez, se pintan con nata para montar y al horno precalentado a 180 grados durante 20-25 minutos. Yo los he tenido los primeros 20 min a 190 grados y los últimos 5 minutos a 170 grados.

Sacamos del horno y mientras se enfría un poco preparamos el glaseado con el azúcar glass, la nata líquida y el agua, batimos bien que no queden grumos y con ayuda de las mismas varillas vamos echándole todo el glaseado sobre los rollos.

rollos1

Dejamos enfriar… y a disfrutar!!!

Tiramisú

tiramisu1

Esta receta me la dio mi cuñado Joaquín (Graciass!!), y es que yo no he probado un tiramisú más rico y sabroso…

Solíamos hacerlo para fiestas especiales, sobre todo en Navidad, pero la verdad es que no sé por qué porque es muy fácil de hacer y está riquísimo. Pero es que está tan rico que es como que hay que mimarlo y dedicarlo sólo a fechas señaladas. Subiendo las fotos y haciendo el vídeo ya tengo ganas de comerme un trocito, pero es que escribiendo y imaginándome el tiramisú ya se me está haciendo la boca agua… Definitivamente este Tiramisú me tiene loca de remata, sí, lo admito. Pero probadlo y ya me diréis si no pensáis lo mismo!

Puede hacerse, según gustos y preferencias, que quede más o menos «líquida» la crema del tiramisú montando más o menos las claras.

Ejemplo de más líquido del mismo tiramisú:

tiramisu3

Pues… aquí os dejo esta exquisitez!

INGREDIENTES

2 paquetes de bizcochos (yo uso los de mercadona que son blanditos)

8 huevos (talla L)

16 cucharadas de azúcar (unos 270 gr)

2 cucharadas de harina (opcional)

4 tarrinas de queso mascarpone

Café negro

Chorro de Licor (Mi preferido para el tiramisú: Amaretto)

Cacao en polvo / Colacao para decorar

Comenzamos separando las claras de las yemas; en un bol montamos las claras a punto de nieve (con una pizca de sal para que monte mejor), reservamos.

En otro bol batimos las yemas con el azúcar bien, para que el azúcar quede disuelto en las yemas. Añadimos a esta mezcla el queso mascarpone, tarrina a tarrina, batiendo con unas varillas (yo he utilizado eléctricas) hasta que no quede ningún grumito del queso y quede una crema. Añadimos las 2 cucharadas de harina y mezclamos bien.

Añadimos ahora las claras a punto de nieve a la mezcla anterior, poco a poco, con movimientos envolventes y con ayuda de una espátula, por ejemplo, y así vamos integrando las claras en las yemas. Así tendremos preparada ya la crema para nuestro tiramisú.

Ahora sólo nos queda preparar el café negro, lo colocamos en un plato para poder mojar ahí cada bizcocho y le añadimos un chorro del licor (Amaretto en mi caso).

Cogemos la fuente donde vayamos a preparar nuestro tiramisú y comenzamos extendiendo una capa de nuestra crema. Posteriormente, vamos cogiendo cada bizcocho, lo mojamos en el café con el licor (uno o dos segundos lo suelo mojar yo, no más, ya que si no se empapa demasiado el bizcocho y me sabe excesivamente a café, pero esto ya es a gustos… id probando como os gusta más), y los vamos colocando en la fuente encima de la crema, después otra capa de crema, y otra capa de bizcochos y una última capa de crema. Ésta última la dejamos lo más lisita que podamos ya que será la última.

Por último espolvoreamos cacao en polvo (o colacao en su defecto) y lo metemos en la nevera un mínimo de 4-5 horas, pero lo ideal es de un día para otro para que se integren los sabores.

… Y al día siguiente ya podéis cortar y…. disfrutar muchísimo de este exquisito tiramisú!

tiramisu2