Esta es una de mis recetas favoritas; algo que no me canso de hacer ni de comer. Como postre, como merienda, como cena… Me encanta. Tan cremoso, dulce y tan fácil y rapidito de hacer que es algo que repito y repito.
Tradicionalmente para hacer un buen arroz con leche tenías que estar 2 horas removiendo y removiendo para que quedase bien cremoso y no se pegase, pero con esta receta y el truquito de la nata hace que no necesites estar ahí pegado al fuego durante dos horas ni mucho esfuerzo.
Pues aquí tenéis mi arroz con leche;
Ingredientes:
750 ml Leche Entera
200 ml Nata para montar
200 gr Arroz Redondo
150 gr Azúcar blanco
1 Rama de Canela
2 Trozos de corteza de Limón
Canela en polvo para decorar
Comenzamos cociendo el arroz, poniendo al fuego una olla con agua y una pizca de sal. Con el fuego fuerte una vez que empiece a hervir el agua echamos el arroz, y cuando empiece a hervir de nuevo bajamos un poco el fuego y lo dejamos así cociendo 10 minutos (mi vitrocerámica de inducción la he puesto a nivel 6 durante 10 minutos).
Mientras en otra olla añadimos la leche con la nata y lo ponemos a calentarlo todo a fuego bajo con las cáscaras de limón y la ramita de canela.
Una vez que el arroz se ha cocido lo escurrimos , y colamos y lo añadimos a la leche con la nata, dejándolo todo junto a fuego medio – flojo removiendo de vez en cuando durante 12 minutos más. Pasado este tiempo se añade el azúcar y se deja 5 minutos más. Pero es importante que una vez añadamos la azúcar durante esos 5 minutos no paremos de remover porque si no se nos pega seguro… Así que esos 5 minutos de meneíto no hay quien nos lo quite.
Pasamos los 5 minutos se aparta del fuego, se tapa y se deja reposar 10 minutos más. Y listo! Servimos en cada cuenco, reposamos en la nevera espolvoreado con canela molida…. Y disfrutadlo!!! Qué rico! Me encanta, me encanta…
Soy la tonta de los roscones para reyes… que me gustan.. mmmm… pero no los del mercadona ni Carrefour de esos congelados…, no no, a mí me gustan los de pastelería de toda la vida (aquí en Estepona los de la Pastelería Mar y Sierra… mmmmmmm); esa nata deliciosa, ese saborcito del roscón inconfundible, tan perfecto y con un sabor tan a roscón… Así que había que ponerse a buscar recetas de roscones y probar a hacer alguno decente. Y la verdad es que lo último que esperaba es que me iba a salir esto taaaaaann pero taaaaannnn rico!
El sabor del bizcocho del roscón es de ROSCÓN de toda la vida, y así como se oye ROSCÓN en mayúsculas porque lo merece. El sabor conseguido es como el del roscón de la pastelería que yo quería y fue gracias a la Esencia de Azahar (en Carrefour lo encontré, también lo he visto ahora en Mercadona), le da el toque perfecto.
Así que, aunque tiene su trabajillo (algo tan delicioso no podía ser tan fácil), el resultado es tan impresionante que os animo a hacerlo. Merece la pena!
Ingredientes:
PARA LA MASA DEL ROSCÓN;
700 gr Harina de Fuerza
2 huevos
75 ml esencia de azahar
150 ml Leche Entera
100 gr mantequilla
Ralladura de 1 naranja y 1 limón
140 gr azúcar
40 gr levadura fresca
Nuez moscada
7 gr Sal
PARA DECORAR;
1 huevo
Almendra Laminada
Frutas glaseadas o escarchadas (las encontré en Carrefour)
50 gr Azúcar
Regalito
PARA EL RELLENO:
1 Litro de Nata para montar 35%MG
250 gr azúcar
10 cucharaditas de queso philadelphia
Comenzamos rallando el limón y la naranja sin llegar a la parte blanca, ya que como sabemos amargaría. Y en un bol vamos añadiendo todos los ingredientes y removemos con un palo de madera y después con las manos cuando se pueda amasar, o en la batidora para amasar como es mi caso (tendré que darle uso a mi Super Kitchen Aid de la que estoy enamorada). Añadimos los huevos, la mantequilla a temperatura ambiente, la leche tibia y el aroma de azahar. Además incluimos la bol la raspadura de limón y la naranja, el azúcar, nuez moscada molida y la levadura fresca deshaciéndola con las manos. Y por último la harina de FUERZA, que sea de fuerza sino tardará la vida en que suba la masa. Hacemos un huequito en la harina y ponemos ahí la sal y… a amasar y amasar.
Quedará una masa pegajosa, pero cuando al palparla con el dedo no se pegue a él estará perfecta para pasarla a la mesa y amasar un poco más con harina. Dejamos reposar la masa en un bol con harina por debajo y por encima durante 3 o 3 horas y media dejándolo en una zona de la casa que tenga una temperatura más calentita, entonces, pasado este tiempo triplicará su volumen. Pasado este tiempo amasamos un pelín para quitar el aire a la masa dándole unos golpes sobre la mesa, y haremos movimientos circulares con la masa haciéndola girar sobre sí misma y terminamos haciendo una bolita con la masa.
Con un dedo enharinado lo metemos en medio de la masa y con la otra mano vamos metiendo la mano por dentro para ir dándole la forma del rosco, como si fuera una rueda, y lo ponemos en la bandeja de hornear con papel de horno. Con un huevo pintamos el roscón con él y echamos aceite a un film transparente y tapamos con él el roscón para que no se reseque. Volvemos a dejarlo reposar así durante una hora más, yo lo he dejado reposando dentro del horno (con el horno apagado) porque es una zona con una temperatura más cálida.
Dentro del horno dejamos un recipiente con agua, para que cuando precalentemos el horno e introduzcamos el roscón en él se mantenga el roscón hidratado y no se seque.
Mientras pasa la hora de reposo picamos la fruta escarchada, aunque a mí personalmente no me gusta y para comérmelo se la quito pero es que le da un toque de típico roscón que no puede faltar…
Pasada la hora volvemos a pintarlo con huevo y lo decoramos con bastante fruta escarchada y abundante almendra laminada. Además cogemos el azúcar con unas gotitas de agua y lo echamos por encima del roscón como nieve. Y ya introducimos el roscón al horno, que estará precalentado a 200 grados con calor arriba y abajo sin ventilador, y una vez introducimos en él el roscón bajamos la temperatura a 180 grados. Se horneará unos 20-22 minutos o hasta que se dore. Preparamos una rejilla de horno para dejarlo enfriar ahí. Una vez frío lo partimos por la mitar con un cuchillo de sierra para rellenarlo de nata después. O lo dejamos así si nos gusta mas el roscón sin relleno, pero con la nata queda increíble…
Y ya sólo falta el relleno preparando la nata montada. Para la montar la nata añado queso philadelphia porque hace que la nata quede más firme más fácilmente. Añadimos la nata y cuando comience a espesar añadimos el queso philadelphia. Cuando tenga más espesor la nata añadimos el azúcar muy poco a poco, en forma de lluvia y una vez montada (sabremos que está montada porque comienzan a verse unos surcos profundos y amarillos en ella) la colocamos en una manga pastelera (yo utilizo las desechables) con una boquilla (he elegido una boquilla de estrella). Rellenamos todo el roscón con la nata, colocamos los regalitos forrados en papel film y a disfrutarlo o mantenerlo en la nevera tapado con papel film para que no se reseque.
En la familia hay varios amantes de los flanes en general, y ésta opción es una como otras de las que más gustan a la hora de opciones de flanes. Este flan leí que es típico de la zona de Murcia, pero sea de donde sea, aquí la disfrutamos igual. Las magdalenas dan un toque muy rico al flan y además es genial para gastar esas magdalenas que comienzan a ponerse duras y nadie quiere comerse en casa. Igual y haciendo exactamente lo mismo pueden utilizarse trozos de bizcocho que comienzan a ponerse más pasadillos, el resultado será similar!
Aquí os dejo la receta:
INGREDIENTES:
6 huevos
6 magdalenas normales (o 4 grandotas)
2 vasos de leche (cada vaso de uno 250 ml)
1 vaso y medio de azúcar
Raspadura de 1 limón
4 o 5 cucharadas de azúcar (para el caramelo) o Caramelo ya hecho para el flan
Se comienza haciendo el caramelo; en una sartén se echa el azúcar y se deja derretir para convertirse en caramelo, cuidadito que no se queme, y lo añadimos al molde donde vayamos a hacer el flan.
Una vez añadido el caramelo y enfría un poco comenzamos a añadir las magdalenas desmenuzándolas con las manos, hasta echarlas todas.
En un vaso de batidora echamos los huevos, la raspadura de un limón, el azúcar y la leche y se bate todo bien con una batidora de brazo hasta que se integren todos los ingredientes.
Añadimos la mezcla al molde con las magdalenas y lo llevamos al horno.
En el horno tendremos preparada una bandeja con agua para hacer el flan al baño maría y precalentado a 180 grados se dejará el flan durante aproximadamente 1 hora o 1 hora y cuarto. A media cocción se tapa con un papel de aluminio para que no se queme por encima. Pasado el tiempo se pincha con un palillo para comprobar que está hecho saliendo limpio.
Una vez listo se deja enfriar y se mete en la nevera, al día siguiente se desmolda…
Esta receta es una de mis primeras recetas que hice cuando tenía 12 o 13 años y veía los programas de cocina, los postres de la hermana de Arguiñano (Eva Arguiñano) y que me encantaba intentar repetir… Recuerdo los veranos haciendo estas trufas y metiéndolas en el congelador para convertirlas en trufas heladas… Mmmm… que ricas! Duraban poco por tantas boquitas tragonas y viajes al congelador y había que repetirlas jaja
Ingredientes
200 gr chocolate negro 75% cacao
80 gr chocolate blanco
250 ml nata para montar
Un chorrito de coñac
Y para decorar: fideitos de chocolate, almendritas y/o cacao en polvo
Comenzamos cogiendo un cazo y calentamos la nata, sin que llegue a hervir sólo calentarla un poco, y la añadimos a un bol donde habremos colocado todo el chocolate (blanco y negro picadito). Lo vamos removiendo todo para que se disuelva el chocolate por completo mezclado con la nata.
Una vez disuelto añadimos un chorrito de coñac (la cantidad a gustos…), se mezcla y se pone en la nevera a enfriar, aproximadamente unas 8 horas.
Pasado el tiempo comenzamos a hacer las bolitas con las manos y vamos pasándolas por la decoración que queramos hacerle y listo… Podemos comerlas así o las colocamos en el congelador y las comemos congeladas en plan heladito… Están ricas de cualquier forma… Asi que…
Tenía muchas ganas de hacer unos donuts caseritos para tener la «excusa» de comerme unos cuantos sin que fuese una gran tromba de Colesterol… Y estuve buscando y buscando recetas y diferentes opciones por internet para que no fuesen ni muy complicados de realizar y que estuviesen sabrosos… Y finalmente me salieron estos ricos Donuts, que sólo puedo decir que fueron un éxito total, porque salieron muchos donuts (unos 30) y desaparecieron en un momento entre hermanas, cuñados, marido y sobrin@s… Bueno y yo misma, que también cayeron algunos…. Están casi más ricos que los originales.
Así que aquí os pongo los ingredientes y la receta paso a paso:
INGREDIENTES;
Para la Masa (unos 30 donuts);
300 gr Harina de Fuerza
200 gr Harina de Trigo
100 gr Azúcar blanca
5 gr Sal
40 gr Levadura fresca
230 ml Leche
1 Huevo
40 gr Mantequilla
2 cucharaditas Esencia de Vainilla
Para el Glaseado;
200 gr Azúcar glass
40 gr Mantequilla
2 cucharadas de agua
Comenzamos añadiendo los ingredientes secos en un bol (harina, azúcar y la sal) y lo mezclamos bien. Entibiamos la leche y añadimos ahí la levadura fresca hasta que se disuelva y lo añadimos al bol. Continuamos añadiendo el huevo, la esencia de vainilla y se mezcla todo hasta que quede una masa manejable con las manos. En este momento lo pasamos a la mesa que estará enharinada para amasarla ahí. Le añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y la vamos integrando a la masa.
Comenzará siendo una masa muy pegajosa, pero se sigue amasando sin añadir más harina de la indicada, porque poco a poco comenzará a despegarse de los dedos. Si añadís más harina se corre el riesgo de que queden secos.
Otra opción en vez de amasar con las manos es con una amasadora (Kitchen Aid o similar) y amasar hasta que se separe la masa de las paredes del bol de la amasadora. Si tenemos la opción de amasar a mano, vamos como abrazando la masa y golpeandolo con la mesa (en el video se ve mejor).
Una vez esté listo, dejamos reposar la masa durante 2 o 3 horas hasta que triplique o cuadriplique su tamaño. La dejamos reposando con un poquito de aceite de girasol untada por encima y tapada con papel film, así no se resecará la masa.
Pasado el tiempo que ya tenemos la masa aumentada, la amasamos un pelín para quitarle el aire y la dejamos estirada con un rodillo con aproximadamente un centímetro de alto.
Con un molde de galletas redondo o con ayuda de un vaso recortamos cada círculo de donuts y la parte central con un descorazonador de manzanas o cualquier otro instrumento que podáis apañar: un tapón pequeño de algún tarro, etc. Se pintan con aceite de girasol y se dejan reposar 30 minutos sobre papel de hornear, que nos servirá después para introducirlos con facilidad a la sartén. Subirán su volumen en este tiempo.
Preparamos una sartén con abundante aceite suave (girasol por ejemplo) y para saber que el aceite está bien caliente introducimos en él un palo o tenedor de madera de cocina y cuando burbujea por los lados podemos comenzar a ir añadiendo cada donut. He recortado cada donut con su trozo de debajo de papel de hornear para introducirlo a la sartén con más facilidad. Se fríen hasta que estén dorados y una vez fritos se prepara el glaseado mezclando la mantequilla derretida con el azúcar glass y dos cucharadas de agua. Se va mezclando hasta quedar la consistencia de leche condensada. Se bañan los donuts en el glaseado, se dejan enfriar y escurrir en una rejilla por si gotean algo…