Pues aquí os traigo una receta fresquita, fácil y rápida para un rico postre dulce estos días.
Son unas caracolas de hojaldre que se pueden rellenar de lo que queráis: nata, trufa o como yo he elegido esta vez para variar: Crema Pastelera.
Muy fácil y están riquísimas!
INGREDIENTES (para unas 12 caracolas):
2 láminas de hojaldre
1 vaina de vainilla
500 ml leche entera
125 gr azúcar
40 gr maicena
4 yemas de huevo
Azúcar glass para espolvorear
Comenzamos cortando el hojaldre el tiras de unos dos dedos de ancho. Cada tira la vamos envolviendo sobre unos moldes en forma de cono para que al hornearlos obtengamos esta forma. Los vamos colocando sobre una bandeja de horno con papel de hornear, y horneamos a 180 grados hasta que estén dorados y hayan subido. Dejamos enfriar sobre una rejilla.
Por otro lado, mientras preparamos el relleno. Para hacer la crema pastelera comenzamos poniendo la leche al fuego y añadimos las semillas de la vaina de vainilla que cortaremos con ayuda de un cuchillo afilado y le raspamos con él todo el interior. Dejamos la leche y las semillas de vainilla al fuego hasta que entre en ebullición, en éste momento apartamos del fuego.
En un bol añadimos el resto de ingredientes: yemas de huevo, azúcar y maicena y batimos con unas varillas hasta que quede una crema (podéis ver el vídeo para ver la textura a conseguir). Una vez tenemos la crema añadimos a ésta la leche muy poco a poco y sin dejar de batir con las varillas hasta que espese (unos minutos) y consigamos la textura de la crema pastelera. Dejamos enfriar tapado con un papel transparente topando con la crema para que no se cree ninguna costra. Y pasamos a la nevera.
Una vez fría la crema la metemos en una manga pastelera, yo he elegido una boquilla rizada, y rellenamos con ella cada caracola. Espolvoreamos con azúcar glass y listo!! A disfrutarlas!
Mantenedlas en la nevera para que estén perfectas.
Llevaba tanto tiempo con esta receta pendiente de hacer… Que ya era hora!
Es una receta muy fácil de hacer: básicamente es como un brazo de gitano con plancha de bizcocho, su relleno y la cobertura, pero al hacerlo en cortes se forman los deliciosos phoskitos!
Genial para pequeños y adultos y a mí personalmente me gusta comerlos fresquitos de la nevera!
Allá vamos:
INGREDIENTES:
Para plancha de bizcocho;
50 gr leche entera
50 gr aceite girasol
4 yemas
4 claras
70 gr azúcar: 50 gr para el merengue y 20 gr para la mezcla con las yemas
80 gr harina normal
Una pizca de sal
Para el relleno;
100 gr nata 35 % mg (nata para montar)
80 gr leche condensada
1 cucharadita de miel
Para la cobertura de chocolate;
200 gr chocolate para fundir (mejor chocolate con leche para fundir)
50 gr agua
50 gr mantequilla
(Lo ideal es sustituir el agua y la mantequilla por manteca de cacao para que la cobertura quede crujiente y no blandita como a mí, pero no encontré).
Para hacer el bizcocho montamos las claras a punto de nieve, batiendo las claras con las varillas y añadiéndole los 50 gr de azúcar en 3 veces, poco a poco. Sabremos que están montadas porque al volcar el cuenco las claras no caen. Apartamos las claras montadas.
En otro bol mezclamos el resto de ingredientes; yemas, 20 gr azúcar, aceite, harina, leche y pizca de sal. Mezclamos hasta que quede una mezcla homogenea. Añadimos esta mezcla a las claras haciendo movimientos envolventes y ya tenemos preparada nuestra masa para el bizcocho.
Extendemos la masa en una bandeja de horno con papel de hornear y horneamos unos 15 min a 160 grados.
Una vez sacamos del horno, ponemos boca abajo sobre otro papel de hornear nuevo y quitamos con cuidado el papel de hornear que ha quedado pegado al bizcocho. Enrollamos el bizcocho sobre este papel de hornear nuevo y dejamos enfriar así en esta posición.
Mientras se enfría nos ponemos con el relleno. Para ello mezclamos la nata, leche condensada y miel y batimos con las varillas hasta que la nata monte y quede una mezcla con un poco de cuerpo, no quedara como la nata montada sino algo más crema.
Abrimos el bizcocho enrollado y untamos sobre él la crema recién hecha, volvemos a enrollar ahora sobre sí mismo el bizcocho con el relleno y dejamos enfriar en la nevera un mínimo de 1 hora.
Antes de sacarlo preparamos la cobertura de chocolate uniendo el chocolate para fundir, la mantequilla y el agua, derritiendola poco a poco en el microondas. Si encontráis manteca de cacao mezcladla con el chocolate para fundir quitando la mantequilla y el agua, y quedará una textura crujiente como los originales, yo no la encontré, así que los hice así peri quedaron igual de ricos! Lo ideal es que el chocolate no sea sólo negro porque sino será muy fuerte de sabor y no gustará a todos.
Cortamos el bizcocho enrollado en lo que será cada uno de nuestros phoskitos y los colocamos en una rejilla con papel o un plato debajo para que no manchemos todo, ya que goteará. Bañamos en chocolate cada trozo de bizcocho, dejamos enfriar por completo y hacemos lo mismo por el otro lado.
Y listo! Que se enfríe y endurezca y a la nevera para disfrutarlos bien fresquitos!
Pues aquí os traigo una nueva recetita: dulce, dulce….!
Es fácil de hacer aunque de primeras parezcan muchos ingredientes, pero básicamente es sólo mezclar… Y además quedan increíblemente ricos. La parte de abajo de bizcocho queda súper esponjosa. Y de la buttercream qué os puedo contar…. Mmmmmm….
Comenzamos;
INGREDIENTES: Para la parte del bizcocho: 225 gr harina
375 gr azúcar
75 gr cacao en polvo sin azúcar
1 cucharadita y media de levadura en polvo (unos 6gr)
8 gr bicarbonato sódico
4 gr sal
30 gr aceite girasol
175 ml buttermilk (175 ml leche y un chorrito de limón)
150 ml agua templada
2 huevos
1 cucharadita extracto de vainilla
Kit kats
Para la buttercream: 225 gr mantequilla
300 gr icing sugar
225 gr nutella
1-3 cucharaditas de nata
2 cucharaditas de extracto de vainilla
Empezamos haciendo la buttermilk y para ello mezclamos la leche con un chorrito de limón y dejamos reposar 10 minutos. Mientras seguimos con el resto de ingredientes.
Mezclamos todos los ingredientes secos: harina, azúcar, cacao, levadura, bicarbonato y sal y añadimos a esta mezcla los 2 huevos, el aceite de girasol, el extracto de vainilla, el agua templada y por último la buttermilk. Una vez todo mezclado ya tendremos preparada lo que será la base de bizcocho de los cupcakes.
Preparamos los moldes para los cupcakes, y con ayuda de una cuchara de hacer bolas de helados echamos en cada molde la mitad de la cuchara de la masa. Colocamos en el centro un trocito de kit kat, y echamos la otra mitad de la cuchara de masa, hasta cubrir el kit kat. Se rellenará cada molde con 2/3 de masa aproximadamente. Ésta receta da para 24 cupcakes.
Horneamos a 180 grados durante 20 minutos. Los primeros 10 minutos lo pongo 180 grados, y los ultimos 10 lo bajo a 170, ya depende de vuestro horno. Los dejamos enfriar por completo antes de empezar a decorar.
Así que mientras se enfrían hacemos la buttercream. Para ello batimos la mantequilla que estará a temperatura ambiente, una vez mezclada bien le añadimos el icing sugar (yo lo paso antes por un colador para evitar cualquier grumito en la buttercream), la nutella y el extracto de vainilla. Por último añadimos a cucharaditas la nata, hasta conseguir el espesor deseado. Yo le he echado 2 cucharaditas. Así tenemos terminada la buttercream.
Y para la decoración necesitaremos fideitos de chocolate y/o almendritas picaditas, una manga con boquilla de estrella (numero 1M de wilton he usado) para la buttercream, y otra manga más pequeña, redonda, con boquilla del 3, tipo las usadas para la glasa, donde echaremos nutella para decorar nuestros cupcakes.
En el video podéis ver el paso a paso de cómo los decoro para que lo entendáis mejor.
Hacía años que había probado por primera vez unas ensaimadas traídas de Mallorca y me gustaron mucho, y lleva tiempo buscando recetas… Y ésta es la que más me ha convencido. Las ensaimadas se pueden rellenas de crema, cabello de ángel, chocolate, etc., a gustos de cada uno. Éstas en concreto no llevan relleno, pero sinceramente me han gustado mucho más con relleno! Sobre todo unas que rellené de Nutella, cómo no… Pero claro, hay algún dulce con Nutella que no esté rico???
En fin… Aquí tenéis las tradicionales. Espero que las hagáis y las disfrutéis!
INGREDIENTES:
Para obtener 40 gr de masa madre:
20 gr harina de fuerza
10 gr levadura fresca
10 ml agua
Para 4 ensaimadas:
40 gr de masa madre
1 huevo
120 gr azúcar
125 ml agua
12 gr levadura fresca
350 gr harina de fuerza
manteca de cacao
azúcar glass
Hay que comenzar haciendo los 40 gr de masa madre que nos hará falta para la masa de las ensaimadas. Para ello, una manera fácil de hacerlo es con levadura fresca y demás ingredientes indicados más arriba en cantidades. Sólo tenemos que disolver la levadura en el agua, echarle la harina de fuerza y mezclarlo para que lo podamos pasar a la mesa para amasarlo un poco y hacer una bolita con la masa. Ahora la dejamos reposar mínimo 30 minutos. Yo la dejé reposando hora y media.
Y ahora ya comenzamos a hacer las ensaimadas. En una batidora de varillas (yo en mi kitchenaid) batimos el huevo con el azúcar, hasta que el huevo blanquee y quede bien mezclado con la azúcar. Añadimos entonces la mezcla de la levadura disuelta en agua y seguimos batiendo. Colocamos también en el bol la masa madre que hicimos anteriormente. Una vez mezclamos cambiamos las varillas por el pincho de amasar. Si no tenemos amasadora comenzaremos ahora mezclando con un palo de madera y después amasando con las manos con éstas y la mesa mojadas en aceite, ya que es una masa muy pegajosa.
Añadimos la harina, que tenemos que pasar por un colador, y pasamos a amasar la masa. He amasado durante 30 minutos en la kitchenaid a velocidad muy baja. Sabremos que la masa está lista porque al coger un trocito de masa podemos estirarla y quedará muy muy fina sin romperse, como chicle. Dejamos entonces reposar la masa unos 15 minutos antes de comenzar a estirarla.
Pasamos la bola de masa a una mesa y la cortamos en 4 trozos con un cuchillo bien afilado. Cada trozo será cada una de nuestras ensaimadas.
Cogemos el primer trozo, hacemos una especie de rectángulo con él y lo estiramos a lo largo y ancho con un rodillo hasta que quede muy muy fina sin que llegue a partirse. Estiramos bien con las manos la parte superior e inferior de la masa para dejarla lo más fina posible sin que se rompa. Quedará como una nube muy alargada. Extendemos sobre la masa la manteca de cerdo con una capa muy fina. Éste es el momento de rellenar con algún tipo de relleno si se desea, justo antes de enrollarla.
Ahora cortamos con un cuchillo una tira por la parte inferior de la masa estirada y la colocamos de la misma forma pero en la parte superior y comenzamos enrollando por ahí, haciendo un rollito con la masa, y quedando la tira cortada como el corazón de la ensaimada. Una vez tenemos el rollito de masa lo estiramos además un poco más con las manos para que quede algo más fino. Colocamos esto en una bandeja sobre papel de hornear con forma de caracol, quedando unos dos dedos de distancia entre la masa enrollada para que al dejarla reposar después y suba, la masa se quede unida entre ella (ver vídeo para aclarar esto).
Hacemos lo mismo con cada trozo de masa cortado y dejamos reposar las 4 ensaimadas durante 12 horas en un lugar sin corrientes de aire. Yo las dejo metidas en el horno cerrado, con el horno apagado hasta el día siguiente.
Pasadas las 12 horas habrán subido y ahora sólo queda hornear. Precalentamos el horno a 200 grados y una vez precalentado metemos la primera ensaimada y lo bajamos a 170-180 grados, y se hornea durante 12 minutos. Dejamos enfriar por completo y espolvoreamos con azúcar glass.
Es una receta típica esteponera, aunque es muy probable que suela hacerse en más sitios de costa.
Siempre oí que los meses que las sardinas están más ricas son aquellos que no contienen una «r» en su nombre. Y ahora vienen varios meses sin r: Junio, Julio y Agosto! Así que, habrá que aprovechar.
Esta receta se hace con sardinas pequeñitas. Es muy fácil de hacer y queda tan rico…
INGREDIENTES
1Kg Sardinas Pequeñas
5-6 tomates maduros
2 cebollas
2 pimientos
5-6 dientes ajo
Un chorrito de vino blanco
Orégano
Aceite oliva virgen extra
Sal
Comenzamos limpiando las sardinas, cabezas y tripas y las dejamos reservadas.
Y ahora vamos con el refrito.
Picamos pimientos pequeñitos y los sofreimos en una sartén con un chorrito de aceite. Añadimos el ajo laminado, y la cebolla, con un poco de sal y dejamos que se poche y se dore para añadir después los tomates maduros picados. En este momento tapamos la sartén, bajamos el fuego y lo dejamos a fuego suave tapado 20 minutos. A mitad de cocción, a los 10 minutos añadimos el chorrito de vino y seguimos con la sartén tapada.
Pasado el tiempo echamos todo el sofrito sobre una fuente de horno (originariamente se ponia en una teja de barro de ahí su nombre) y espolvoreamos encima un poco de orégano. Colocamos sobre esto las sardinas limpias y volvemos a espolvorear con orégano, además de un poco de sal y aceite de oliva.
Horneamos a 180 grados unos 8 minutos y listo! Ya lo podéis servir y disfrutar!