Estos roscos me traen tan buenos recuerdos… Solo el olor al hacerlos ya me hace sentir a mi madre de nuevo aquí. Era hacerlos allí en el campo los domingos y aún quemándonos, a todos nos faltaba tiempo para atacar e hincarles el diente.
Mi madre los solía hacer fritos, algunas veces al horno, pero fueran como fuesen desaparecían en las bocas de todos (hermanas, cuñados, niños y el que pasara por allí…).
Espero que os gusten tanto como a nosotros!
INGREDIENTES
100 gr de Almendras Peladas
1 vaso (unos 200 ml) de vino blanco
1 vaso (unos 200 ml)de aceite de oliva suave
1 vaso de azúcar
Anís / Matalauva
Canela
Raspadura de 1 limón
1 Cucharadita de bicarbonato
Unos 400 gr de Harina de Trigo (la que necesite)
En una sartén a fuego medio se echan las almendras peladas y se tuestan un poquito hasta que estén algo doradas. Se muelen las almendras tostadas con ayuda de una batidora de brazo y se reservan.
En otra sartén (o la misma) se pone el aceite a calentar junto al anís / matalauva para que el aceite coja el saborcito unos minutos, se aparta del fuego y se deja enfriar para pasar a un bol donde añadiremos el resto de ingredientes: vaso de azúcar, almendras molidas, bicarbonato, canela, raspadura limón y vino blanco y se mezcla todo bien. Después vamos añadiendo la harina, poco a poco hasta que quede una masa manejable. Entonces pasaremos a la mesa y amasaremos.
Se amasa añadiendo la harina necesaria hasta que la masa no se peque a los dedos, se hace una bolita con ella y se deja reposar 30 minutos.
Podemos freírlos: en una sartén con abundante aceite caliente vamos friéndolos y pasándolos por azúcar.
Podemos hornearlos: unos 10 minutos con el horno a 150 grados, no mucho porque se endurecen, y pasamos también por azúcar blanca mezclada con azúcar glass.
Esta tarta la hice para San Valentín y repetido para algún cumple y tiene mucho éxito. Es una tarta que no necesita de horno con lo que la preparación en sí es rápida; sólo que una parte de la tarta hay que hacerla el día anterior (todo menos la decoración exterior) porque necesita de 12 horas de nevera para que cuaje todo.
Por lo demás, es complicado resistirse a una tarta rellena de galletas y chocolate y cubierta de una nata que la hacen perfecta! Incluso se puede cubrir también de chocolate por fuera, pero ya eso para amantes del chocolate en exceso porque para mí sería demasiado… Así tal cual está riquísima!
INGREDIENTES
400 gr chocolate para postres
Galletas Cuadradas
4 Huevos talla M – L (separados claras de yemas)
200 gr Azúcar Glass
250 gr Mantequilla a temperatura ambiente
Leche (la necesaria para mojar las galletas)
Para montar la nata:
750 ml – 800 ml nata para montar 35% MG
6 cucharaditas de queso philadelphia
190 gr azúcar (unas 8 cucharadas)
Colorante en gel o crema.
Comenzamos separando las claras de las yemas y derritiendo el chocolate de 20 seg en 20 seg al microondas, para que no se queme. Añadimos la mantequilla (a temperatura ambiente)en el chocolate hasta que se funda en él. Añadimos las yemas removiendo bien hasta que se integren.
En un bol o en una batidora de varillas montamos las claras con el azúcar glass. Batimos hasta que quede un merengue firme y brillante.
Mezclamos el chocolate anterior con el merengue que acabamos de hacer, poco a poco con movimientos envolventes. Hay que ir echando un poco de chocolate al merengue, remover, y así hasta que terminamos con todo el chocolate. Queda como una mousse de chocolate riquísima. Éste será el relleno de nuestra tarta.
Preparamos el molde donde vayamos a hacer la tarta, lo ideal es que sea cuadrado (aunque yo cogí uno redondo) porque al ser las galletas cuadradas quedan todos los huecos más fácilmente tapados. Colocamos sobre el molde papel de aluminio para que después sea más fácil desmoldar.
Y ahora vamos mojando las galletas en la leche y colocándolas sobre el molde, bien pegaditas, que no queden huecos. Irá una capa de galletas y una capa de la mousse de chocolate, otra capa de galletas y otra capa de mousse… La última capa será de galletas cubriendo el molde. La tapamos con papel de aluminio y a la nevera, se deja reposar 12 horas.
Desmoldamos y quitamos el papel de aluminio con cuidado de no despegar la galleta, y ya sólo falta decorarla. Así que montamos la nata y a decorar. Primero forrad la tarta con una capa fina de nata con ayuda de una espátula para que no se vea después ningún hueco de otro color.
Yo he reservado una parte de nata a la que le he añadido colorante rosa para hacer así un dibujo blanco rosa, pero esto de la decoración ya va a gustos de cada uno..!
Primero de todo… Feliz día del Padre! Y qué mejor que regalar algo dulce??
Estos rollitos de canela son un pan dulce acompañado de azúcar y canela, con forma de espirales individuales, muy tiernos, que lo hacen irresistible. Eso sí, te tiene que gustar la canela, claro está (a mí me encanta…).
Según el molde que uséis, como éste de corazón, os puede quedar de distintas formas:
Desde el primer día que los hice y los probé me quedé encantada y los he repetido y repetido y repetido porque no me canso de ellos. Eso sí, tienen un GRAN fallo; que cuando lo pruebas ya el cuerpo te pide más y más, es complicado parar. Por eso es mejor que haya más gente para comerlos y así se acaben antes y no te dejan comerlos a ti sól@!
INGREDIENTES
PARA LA MASA; 700-750 gr Harina 7 gr levadura seca de panadero 250 ml leche entera 75 gr azúcar blanco 1/2 cucharadita de sal 4 huevos (talla L) 50 gr mantequilla
PARA EL RELLENO; 150 gr azúcar moreno 120 gr mantequilla 5-6 cucharaditas de canela
PARA EL GLASEADO; 100 gr azúcar glass 4 cucharadas de nata líquida 1/2 chupito de agua
Comenzamos haciendo la masa, para ello en un bol mezclamos la mitad de la con la levadura seca.
En un cazo ponemos a calentar la leche, con el azúcar blanco, la mantequilla y la sal, hasta que la mantequilla esté derretida, pero sin que llegue a hervir. Una vez disuelta esperamos que se enfríe un poco y añadimos esto a la mezcla anterior de la harina con la levadura. Hay que ir añadiéndolo poquito a poco removiendo sin parar.
Una vez esté todo integrado vamos añadiendo los huevos, pero de uno en uno. Añadimos el primero, mezclamos bien y después el segundo, así con todos los huevos. Se amasa 3 minutos más a máxima potencia (si se hace con la Kitchen Aid como yo), sino se mezcla bien toda la masa para que no quede ningún grumito con una espátula o palo de madera.
Ahora sumamos a esto la otra mitad de la harina que dejamos antes, y seguimos amasando. Si lo hacemos a mano seguimos amasando en el bol hasta que quede una masa manejable que lo pasamos a amasar a la mesa hasta que quede una masa lisa y brillante. No añadáis más harina de la indicada aunque parezca una masa muy pegajosa, cuanto más se amase menos se pegará, pero si añadís más harina no quedarán tiernos. Para facilitar el amasado si lo hacéis a mano, untaros las manos con un poco de aceite para que no se quede pegada la masa a las manos. Terminamos haciéndole una bola a la masa y dejándola reposar con papel film durante 2 horas en algún lugar cálido de la casa. O como truco y para impacientes encended el horno a 50 grados y una vez caliente lo apagáis y con el horno apagado metéis el bol con la bola de masa a reposar ahí, con el calor residual subirá antes, probablemente en la mitad de tiempo o menos. Duplicará su volumen.
Mientras reposa la masa preparamos el relleno; para ello colocamos en un bol la mantequilla (bien fría) picada a trocitos pequeños junto con la harina, el azúcar moreno y la canela. Y hay que mezclarlo todo bien, pero no lo hagáis a mano porque el calor de las manos hará que se derrita la mantequilla, y lo ideal es que mantenga algo de forma, así que es mejor con ayuda de 2 palos de madera o dos cuchillos y vamos machando bien hasta que no quiere ningún trozo grande de mantequilla y quede una mezcla arenosa.
Una vez que la bola de masa haya doblado su volumen la pasamos a la mesa con un poco de harina y la extendemos con un rodillo haciendo un rectángulo, colocamos sobre éste todo el relleno y hacemos un rollo con toda la masa, untando en los bordes nata con un pincel para que no se despegue.
Cortamos las esquinas que estarán más feíllas y cada rollito que iremos colocando en el molde de horno que elijamos. El molde tiene que estar engrasado con aceite o mantequilla. Una vez que llenamos el molde de rollitos (esta masa da para llenar 2 moldes de unos 22 cms cada uno) lo tapamos con papel film y lo dejamos reposar de nuevo ya que volverán a subir. Se deja reposar durante una hora en un lugar cálido, o al igual que antes hacemos la misma operación con el horno.
Una vez han subido por segunda vez, se pintan con nata para montar y al horno precalentado a 180 grados durante 20-25 minutos. Yo los he tenido los primeros 20 min a 190 grados y los últimos 5 minutos a 170 grados.
Sacamos del horno y mientras se enfría un poco preparamos el glaseado con el azúcar glass, la nata líquida y el agua, batimos bien que no queden grumos y con ayuda de las mismas varillas vamos echándole todo el glaseado sobre los rollos.
Hace tiempo me negaba a hacer cupcakes, los veía como «magdalenas decoradas» y/o «americanadas» y no cambiaba de idea, pero claro ponen en la TV el programa «Cupcake Maniacs», me enganchan y me animo a hacer unos a ver «qué tal…», sin mucha esperanza que saliese nada interesante, pero mi sorpresa fue que cambié de idea radicalmente!
Tras mis primeros cupcakes (que han sido éstos) ahora los veo como lo que son: tartas del tamaño de una tacita, pero tartitas al fin y al cabo. Y no sólo eso, es que me parecen deliciosos, bonitos y fáciles de hacer; además millones de opciones diferentes.
Y ésta es mi primera opción y mis primeros Cupcakes.
INGREDIENTES
Para el bizcocho:
100 ml Aceite de oliva suave
200 gr Azúcar blanco
3 huevos (talla M – L)
200 gr Harina de trigo
1 y 1/2 cucharadita de levadura química Royal
120 ml Leche semidesnatada
1 cucharadita de Esencia de Caramelo (en pasta) o 2 de Caramelo líquido en su defecto
Para la buttercream:
200 gr Azúcar glass (o Icing Sugar)
250 gr Mantequilla a temperatura ambiente
200 gr Crema de cacao (Nutella, Nocilla,…)
Decorar con corazones, perlitas, fideitos, etc.
En un bol añadimos el aceite de oliva y el azúcar y mezclamos bien con unas varillas.
Añadimos los 3 huevos y seguimos integrando los ingredientes. Después sumamos a la mezcla la harina tamizada con la levadura. Y por último añadimos la leche y la esencia de caramelo y batimos hasta que no queden grumitos.
Preparamos los moldes, o un molde para cupcakes/magdalenas, colocamos las cápsulas de magdalenas y vamos rellenando cada una hasta cubrir la mitad. Yo utilizo una cuchara de bolas de helado y así utilizo siempre la misma medida y quedan todas prácticamente iguales de altura.
Precalentamos horno a 180 grados y horneamos durante 20 minutos.
Mientras preparamos la buttercream: A la mantequilla a temperatura ambiente añadimos el azúcar glass tamizado o icing sugar (que es un azúcar glass super fino) y se mezcla hasta que quede blanquecino. He utilizado la Kitchen Aid con la pala mezcladora, pero se puede hacer a mano. Una vez coge ese color sumamos a la mezcla la nocilla o nutella, quedando finalmente una masa homogénea.
Dejamos enfriar por completo los cupcakes parq decorarlos.
Con una espátula tapamos los cupcakes para que después no queden huecos y se vea bonito. Con ayuda de una manga pastelera con boquilla de estrella formamos una rosa, colocando la boquilla en vertical sobre el centro del cupcake y siguiendo las agujas del reloj no dejaremos de presionar sobre la manga para formar una rosa.
También pueden decorarse haciendo piquitos uno junto a otro y colocando una perla encima de cada pico.
Decoramos con caramelos de corazón, perlas, etc. Y listo! A disfrutarlos!
No es necesario nevera para conservarlos. Se mantienen mejor a temperatura ambiente.
Esta receta me la dio mi cuñado Joaquín (Graciass!!), y es que yo no he probado un tiramisú más rico y sabroso…
Solíamos hacerlo para fiestas especiales, sobre todo en Navidad, pero la verdad es que no sé por qué porque es muy fácil de hacer y está riquísimo. Pero es que está tan rico que es como que hay que mimarlo y dedicarlo sólo a fechas señaladas. Subiendo las fotos y haciendo el vídeo ya tengo ganas de comerme un trocito, pero es que escribiendo y imaginándome el tiramisú ya se me está haciendo la boca agua… Definitivamente este Tiramisú me tiene loca de remata, sí, lo admito. Pero probadlo y ya me diréis si no pensáis lo mismo!
Puede hacerse, según gustos y preferencias, que quede más o menos «líquida» la crema del tiramisú montando más o menos las claras.
Ejemplo de más líquido del mismo tiramisú:
Pues… aquí os dejo esta exquisitez!
INGREDIENTES
2 paquetes de bizcochos (yo uso los de mercadona que son blanditos)
8 huevos (talla L)
16 cucharadas de azúcar (unos 270 gr)
2 cucharadas de harina (opcional)
4 tarrinas de queso mascarpone
Café negro
Chorro de Licor (Mi preferido para el tiramisú: Amaretto)
Cacao en polvo / Colacao para decorar
Comenzamos separando las claras de las yemas; en un bol montamos las claras a punto de nieve (con una pizca de sal para que monte mejor), reservamos.
En otro bol batimos las yemas con el azúcar bien, para que el azúcar quede disuelto en las yemas. Añadimos a esta mezcla el queso mascarpone, tarrina a tarrina, batiendo con unas varillas (yo he utilizado eléctricas) hasta que no quede ningún grumito del queso y quede una crema. Añadimos las 2 cucharadas de harina y mezclamos bien.
Añadimos ahora las claras a punto de nieve a la mezcla anterior, poco a poco, con movimientos envolventes y con ayuda de una espátula, por ejemplo, y así vamos integrando las claras en las yemas. Así tendremos preparada ya la crema para nuestro tiramisú.
Ahora sólo nos queda preparar el café negro, lo colocamos en un plato para poder mojar ahí cada bizcocho y le añadimos un chorro del licor (Amaretto en mi caso).
Cogemos la fuente donde vayamos a preparar nuestro tiramisú y comenzamos extendiendo una capa de nuestra crema. Posteriormente, vamos cogiendo cada bizcocho, lo mojamos en el café con el licor (uno o dos segundos lo suelo mojar yo, no más, ya que si no se empapa demasiado el bizcocho y me sabe excesivamente a café, pero esto ya es a gustos… id probando como os gusta más), y los vamos colocando en la fuente encima de la crema, después otra capa de crema, y otra capa de bizcochos y una última capa de crema. Ésta última la dejamos lo más lisita que podamos ya que será la última.
Por último espolvoreamos cacao en polvo (o colacao en su defecto) y lo metemos en la nevera un mínimo de 4-5 horas, pero lo ideal es de un día para otro para que se integren los sabores.
… Y al día siguiente ya podéis cortar y…. disfrutar muchísimo de este exquisito tiramisú!